
Durante muchos años hemos convivido con una cantidad de mentiras y mitos que fueron minas explosivas cuidadosamente puestas por el enemigo de nuestras almas.
Una de ellas es que en el ministerio no hay amigos, y que este es un trabajo de soledad, "tu único amigo es Jesús". El que caminó sobre esta tierra y trabajó cuidadosamente en la vida de 11 hombres y al final les dice: "Ya no los llamaré más siervos, sino amigos" invirtió en ellos tres años y medio sólo para poner en alto la amistad... ¿Nos dejaría una labor en la que nunca pudiéramos tener un amigo?
Me resisto a pensar así. Creo que lamentablemente algunas malas experiencias con personas que pensábamos que eran nuestros amigos nos llevaron a decir que en el ministerio no hay amigos. Nos acostumbraron a movernos en una sociedad que fagocita todo lo que se relaciona, y nos olvidamos de la integridad y la lealtad, y confundimos muchos de los valores. Por algo Proverbios nos dice: "muéstrate amigo con el amigo"; es que el amigo no nace, se hace.
¿Acaso nos divorciamos de nuestra esposa por una discusión? Seguramente no. Del mismo modo, en la amistad se debe invertir tiempo. Si realmente nos interesa alguien como amigo, debemos saber que tendrá errores, y que yo también los tendré; que tal vez muchas cosas deba explicárselas y por sobre todas las cosas saber que ministerio es una cosa y amistad…
¿Es que puedo perdurar en mi amistad con alguien que falla o peca? Yo me pregunto, si fuera yo el que se equivoca o tropieza... ¿Me gustaría seguir contando con mis amigos? Creo que la respuesta es obvia, por eso entendí que el mayor engaño del diablo ha sido hacernos creer que no podemos hacer ni tener amigos en el ministerio…
Sé que tal vez te fallaron muchas veces, pero piensa: por haber malos médicos ¿La medicina es mala? Sigue intentando te aseguro que los hallarás…
¿Sabes? Yo los encontré. Me llevó tiempo, pero valió la pena…
Sólo... un pensamiento.
